Práctica Jurídica. Demanda rendición de cuenta

Normas Aplicables

El cumplimiento del deber de rendir cuentas, previsto en el artículo 2155 del Código Civil, se encuentra directamente vinculado a la naturaleza de la convención en referencia y la administración de bienes ajenos que ella supone. Luego, el deber de rendir una cuenta se asocia a la lógica matemática, dado que su cariz es eminentemente aritmético; esto es, presentar en forma ordenada y documentada, según corresponda, lo que el apoderado recibió, lo que gastó, lo que queda a favor del comitente y lo que resta en beneficio del mandatario.


Tramitación

Tratándose de la rendición de cuentas, el juicio declarativo se somete al conocimiento de los tribunales ordinarios de justicia y que se ajusta al procedimiento señalado para el procedimiento sumario (artículo 680 N° 8 del Código de Enjuiciamiento Civil), y su objeto es perseguir únicamente la declaración de la obligación de rendir una cuenta, en los casos que ella es impuesta por la Ley o el contrato y en que el deudor desconoce o rechaza su existencia.


Para tener en cuenta

También se conciben otros procedimientos para la rendición de cuentas. Asi el juicio sobre cuentas, que es de conocimiento de un tribunal arbitral, siendo por expresa disposición del legislador de arbitraje forzoso (artículo 227 N° 3 del Código Orgánico de Tribunales), y su objeto se reduce a la presentación, análisis e impugnación o aprobación de las respectivas cuentas

Otra modalidad es el juicio ejecutivo sobre cuentas, que queda entregado al conocimiento de los tribunales ordinarios de justicia, y tendrá lugar cuando la obligación de rendir cuenta conste de un título de aquellos que, según la ley, traen aparejada la ejecución (artículo 696 del Código de Procedimiento Civil). Aquí la obligación de rendir cuentas está preestablecida en forma indubitada y sólo existe resistencia del deudor a cumplirla.

Finalmente, el juicio ejecutivo posterior al sobre cuentas, que tiene lugar una vez terminado el juicio sobre cuentas mediante sentencia definitiva firme, que se pronuncia sobre las cuentas y sus impugnaciones, en que se sabrá, a ciencia cierta, si existe saldo a favor o en contra de la persona que debía rendirlas. Pues bien, ese saldo será cobrado ejecutivamente por quien corresponda”.