Práctica Jurídica. Incidente de nulidad procesal

Normas Aplicables

La nulidad procesal se regula en los artículos 79, 80 y en especial los artículos 83 y 84 del Código de Procedimiento Civil.

Esta institución está recogida y normada en el artículo 83 del Código de Procedimiento Civil, que establece en su inciso primero: “La nulidad procesal podrá ser declarada, de oficio o a petición de parte, en los casos que la ley expresamente lo disponga y en todos aquellos en que exista un perjuicio reparable sólo con la declaración de nulidad”.

Y el inciso final del artículo 84 establece: “el juez podrá corregir de oficio los errores que observe en la tramitación del proceso. Podrá asimismo tomar las medidas que tiendan a evitar la nulidad de los actos de procedimiento”.


Tramitación

Se debe solicitar la nulidad dentro de los cinco días contados desde que se tuvo conocimiento del vicio, salvo en los casos de las incidencias especiales de nulidad. Presentada la solicitud, el tribunal resolverá “Por interpuesto incidente de nulidad, traslado” y la contraparte tendrá un plazo de tres días para evacuar el traslado. Trascurrido el plazo con o sin traslado, el tribunal puede fallar inmediatamente o recibir la incidencia a prueba por un término de ocho días.

Una vez vencido dicho plazo procederá a fallar la incidencia inmediatamente o dentro de tercer día.

Si es acogida la nulidad el tribunal tendrá que especificar en qué estado queda el proceso y señalar específicamente cuál será el acto anulado.

Cabe tener presente que esta incidencia se tramitará en cuaderno separado, pero al tratarse de un incidente de previo y especial pronunciamiento se suspenderá la tramitación del procedimiento a espera de resolverse la incidencia.


¿Qué dice la doctrina?

1.- La nulidad es la sanción por la cual la ley priva a un acto jurídico procesal de sus efectos normales, cuando en su ejecución no se han guardado las formas prescritas para ello] (Alsina, Hugo. “Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial”. Editorial Justicia. Buenos Aires).

2.- [La nulidad procesal consiste en tener al acto como no otorgado, como que nunca ha tenido existencia jurídica y jamás ha producido efectos jurídicos… La nulidad, es pues, la negación absoluta de todos los efectos que el acto viciado estaría llamado a producir “Quod nullum est nullum producit effectum”, decían los romanos. El derecho procesal no necesita, pues, consagrar de un modo expreso la nulidad procesal. La ley de procedimiento, por su naturaleza misma de ley, lleva consigo la sanción de nulidad de los actos y procesos en que las formas por ella ordenadas no han sido cumplidas] (Santa Cruz, Víctot. “Las Nulidades Procesales en el Código de Procedimiento Civil Chileno”, Editorial Jurídica de Chile, pág. 7).

3.- La nulidad de los actos procesales sólo puede obtenerse dentro del mismo juicio en que ellos inciden por medios o recursos procesales. No son procedentes, en consecuencia, las acciones ordinarias de nulidad absoluta o relativa que concede el Código Civil para obtener la invalidación de actos o contratos civiles y b) Los medios o recursos procesales que la ley concede para invalidar actuaciones en un juicio sólo proceden in limine litis, esto es, mientras está pendiente el juicio a que se refieren y antes que su sentencia definitiva haya pasado en autoridad de cosa juzgada] (Santa Cruz, Víctor. “Las Nulidades Procesales en el Código de Procedimiento Civil Chileno”. Editorial Jurídica de Chile, pág. 25).

4.- [Procede la nulidad de un acto del proceso cuando la irregularidad que le sirva de antecedente corrompe su sustancia y le impide cumplir el fin para que fue establecido en la ley] (Salas Vivaldi, Julio. “Los incidentes y en especial el de nulidad procesal”. Editorial Jurídica de Chile, pág. 107).

5.- [Un tercer principio es el de que no hay nulidad de forma, si la desviación no tiene trascendencia sobre las garantías esenciales de defensa en el juicio. La antigua máxima pas de nullité sans grief recuerda que las nulidades no tienen por finalidad satisfacer pruritos formales, sino enmendar los perjuicios efectivos que pudieran surgir de la desviación de los métodos de debate cada vez que esta desviación suponga restricción de las garantías a que tienen derecho los litigantes (Couture, Eduardo. “Los Fundamentos del Derecho Procesal Civil”. Ediciones Depalma, pag. 390).

6.- [Al menos en su faz procesal, el perjuicio no tiene que ver con el resultado del juicio, sino con la valoración del camino recorrido para llegar a él, con la posibilidad de poder participar en el procedimiento que ha dado lugar a la resolución en la que puede haber influido, o no, gozando de los derechos y oportunidades que el ordenamiento procesal concede a los litigantes] (Gorigoitìa Abbot, Felipe. “El Perjuicio reparable solo por la declaración de nulidad”. Revista de Derecho PUC Valparaíso. 2013).