Práctica Jurídica. Demanda de precario

Normas Aplicables

El precario como instituto jurídico se encuentra tratado el nuestra legislación en el contrato de uso o comodato. El precario, por una parte, es un contrato, esto es una convención generadora de derechos y obligaciones y, por otra, se manifiesta como una situación de hecho consistente en la tenencia de una cosa ajena sin título alguno que lo justifique, ya sea por la ignorancia o mera tolerancia del dueño.

En la segunda acepción antes señalada el precario resulta de la entrega que el dueño hace de una cosa, sin indicar motivo o servicio particular al cual se destinará el uso de la misma, ni se fija un plazo de duración para dicho uso o el tiempo para su restitución.

Dispone el artículo 2195, inciso segundo, del Código Civil que “constituye también precario la tenencia de una cosa ajena, sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia del dueño”

De lo expuesto se infiere que para encontrarnos en la hipótesis de un precario debe darse a) la tenencia de una cosa ajena, b) sin existir un contrato previo que justifique dicha tenencia y, por último, que c) el dueño esté ignorante de esta situación o, como mucho, sólo la tolere.


Tramitación

– La acción de precario se tramita conforme las normas del procedimiento sumario reglado en los artículos 680 y siguientes del Código de Procedimiento Civil.

– El titular de la acción debe acreditar el dominio de la cosa, lo que exige acompañar los títulos respectivos, incluida certificación de vigencia y copia de certificado de pago de impuesto territorial.

– Cabe señalar que los títulos que justifican la ocupación no pueden emanar del demandante, caso en el cual los tribunales han rechazado la demanda. Por excepción, se aceptan títulos que emanan de un tercero

– Finalmente, se debe acreditar la ocupación por mera tolerancia.


¿Qué dice la doctrina?

1.- Sentido de expresión tolerar

[Puede decirse, desde el punto de vista del que los tolera, que son aquellos que para él entrañan el ejercicio de un derecho, como es permitirlos o no, y a cuya ejecución no se opone por benevolencia y considerando que no atentan contra la integridad del contenido de su derecho. Desde el punto de vista del tercero, son actos de mera tolerancia los que él realiza sin la intención de ejercitar un derecho propio, sino basándose en la condescendencia del titular del derecho ejercitado.

Para calificar un acto como de mera tolerancia o no, es preciso atender al ánimo o voluntad de las dos partes. Habrá un acto de esa naturaleza si el agente, o sea, el que lo ejecuta, lo hace sin ánimo de realizar un acto posesorio o de ejercicio de un derecho propio, y si, por su lado, el que soporta el acto lo hace por pura condescendencia”. “Cuando en un pleito se discute si un acto es de posesión o mera tolerancia, hay que determinar el ánimo de las partes atendiendo naturalmente, a algunos signos externos más o menos característicos, cuya ponderación razonada permitirá descubrir el fuero interno del actor y el demandado] (Alessandri Rodríguez, Arturo y Somarriva Manuel. “Tratado de los Derechos Reales. Bienes”. Editorial, págs. 23 y 24).

2.- Título que justifica ocupación: arrendamiento

[Existiendo un contrato de arrendamiento celebrado con el anterior propietario del inmueble, aun sin cumplir con las exigencias de formalidad que exige el artículo 1692 N° 3 del Código Civil, al enajenarse el bien, el arrendamiento termina por extinción del derecho del arrendador y la acción que de ello se deriva es la de restitución. Sostiene este autor que “la acción de precario exige que el tenedor no pueda justificar que la tenencia emana de un título; pero no exige que el título justificativo haya de emanar del dueño demandante. Si proviene de un contrato celebrado con un anterior propietario, la ocupación no se justifica por la mera tolerancia del actual propietario o por su ignorancia] (Domínguez Águila, Ramón. “Comentario de Jurisprudencia 5, Precario. Arrendamiento celebrado con anterior propietario. Inoponibilidad del arrendamiento. Fraude al acreedor”. Revista de Derecho N° 195, año LXII (Enero-Junio 1994), Universidad de Concepción).