Práctica Jurídica. Demanda ejecutiva cobro de pagaré

Normas Aplicables

La demanda se deduce conforme los artículos 434 N°4 y siguientes de Código de Procedimiento Civil y las normas de la Ley 18.092. 


Tramitación

Debido a que el suscriptor del pagare firmó ante notario no será necesario previamente iniciar una gestión preparatoria de la vía ejecutiva.

El plazo para interponer la demanda es de un año contado desde el vencimiento de la primera cuota. Interpuesta la demanda el tribunal pronunciara la resolución despáchese en el cuaderno ejecutivo y mandamiento de ejecución y embargo en el cuaderno de apremio, una vez pronunciadas estas resoluciones, se puede encargar la notificación requerimiento al receptor judicial, una vez notificado y requerido de pago además de efectuado la traba del embargo en mismo acto, el ejecutado tiene un plazo para oponer excepciones que depende del lugar en cual fue requerido de pago. 

Vencido ese plazo conviene presentar escrito solicitando que se certifique que el plazo se encuentra vencido, si el ejecutado no opuso excepciones el mandamiento hará de sentencia y se puede proceder con el cuaderno de apremio para obtener el pago compulsivo de la deuda, por el contrario si se opuso excepciones se dará traslado al ejecutante para emita el responde por un plazo de 4 días, trascurrido el plazo el tribunal deberá declarar admisible o inadmisible las excepciones, si las declara inadmisible la causa quedara en estado de fallo y se reiniciara el cuaderno de apremio si se acoge la demanda, por el contrario si la declara admisible, puedo o no recibir las excepciones a prueba por un término fatal de 10 días, posteriormente las partes podrán realizar observaciones a las pruebas por el plazo de 6 días, luego la causa quedara en estado de fallo.


 ¿Qué dide la doctrina?

 1.- Concepto

 [Debe considerarse que la Ley Nº18.092, sobre Letra de Cambio y Pagaré, no define el concepto de pagaré, sino que se limita a señalar el contenido formal del documento mediante el cual se suscribe, como asimismo sus requisitos de fondo. En el contexto de la normativa nacional, podemos señalar que el pagaré es un documento escrito que contiene una promesa, no sujeta a condición, de pagar una cantidad determinada o determinable de dinero al beneficiario, a su orden o al portador, que obliga a la persona que lo suscribe y quienes garantizan su pago] (Sandoval López, Ricardo. “Derecho Comercial. Teoría General de los Títulos-Valores: Letra de Cambio, Pagaré, Cheque y Títulos Electrónicos o Desincorporados”. Editorial Jurídica de Chile, pág. 166). 

2.- Requisitos 

[El documento que lo expresa y no cumpla con las exigencias del artículo 102 de la ley, no vale como pagaré] (Vásquez Méndez, Guillermo. “Tratado sobre el cheque, la letra de cambio y otros documentos financieros”. Tomo II. Editorial Jurídica Cono Sur, pág. 562). 

3.- Protesto y caducidad 

[Pero la Excma. Corte Suprema, observando la diferencia entre el modelo ginebrino y la ley nacional, ha decidido, acertadamente a nuestro entender, que el artículo 49 de la Ley 18.092 contiene una caducidad especial, distinta a la que se sigue del perjuicio de una letra o de un pagaré, puesto que es total: la falta de protesto oportuno de un pagaré o de una letra a la vista produce la extinción de toda acción cambiaria, que requería como supuesto tal diligencia del portador. “Quedará sin valor” dice la ley nacional, es decir, queda privado de toda eficacia, ya no tiene el carácter obligatorio de un pagaré o de una letra, ya no es eficaz como tal. Esta sanción resulta así inevitable, en el caso de un documento la vista, sin el protesto oportuno, por mucho que se haya contenido en el título la cláusula “devuelta sin gastos” o “sin obligación de protesto”, que el artículo 13 N° 4 permite y, en títulos que no son a la vista, da derecho al portador para conservar sus acciones en contra del librador, endosantes y avalista de ambos, a pesar de que el documento no se proteste. En estos casos, la falta de protesto no produce el “perjuicio”, llamado por la ley caducidad (artículo 79); pero en el de un pagaré o de una letra a la vista, la necesidad de protesto es ineludible, si el portador desea evitar que el documento pierda todo valor, es decir, si desea evitar la caducidad especial del artículo 49.  

Esta doctrina tiene pues como fundamento la inteligencia el artículo 49 que contiene una sanción original en nuestro texto, y que la Ley Nro. 18.092 no califica de caducidad, limitándose a afirmar que la falta de protesto oportuno conduce a la ineficacia del título cambiario. El hecho de llamar a esta sanción caducidad, no debe pues conducir a confundirla con la caducidad ordinaria o “perjuicio” del documento a que se refiere el artículo 79] (Domínguez Águila, Ramón. Revista de Derecho Universidad Concepción Nro. 179, 1986, págs. 125-126).  

[El perjuicio implica que el librador, los endosantes y los avalistas de ambos quedan exonerados de su responsabilidad solidaria al pago de la letra, como consecuencia de la inobservancia por el portador de la carga que la ley le impone de protestar oportuna y formalmente el documento para conservar sus acciones indirectas. De manera que el perjuicio de la letra favorece a los mencionados deudores por garantía de la letra, pero nunca beneficia a la aceptante por ser deudor directo del título, ni a su avalista ni al avalista que otorga su garantía en términos generales] (Sandoval López, Ricardo. “Derecho Comercial. Tomo II. Editorial Jurídica de Chile, pág. 185). 


Para tener en cuenta

Se debe considerar la forma en que está redactada la cláusula de aceleración para efectos del cómputo del plazo de prescripción de un año. Así, si lo está en forma imperativa, la jurisprudencia ha señalado que se cuenta el plazo desde que se constituyó en mora el deudor. Por el contrario, si se redactó en forma facultativa, el plazo se computa desde que se presentó a distribución la demanda o, simplemente, se presentó -según el caso. En esta última hipótesis, las cuotas que se van devengando van prescribiendo salvo que transcurra el plazo de un año desde que se interpuso la demanda.