Práctica Jurídica. Demanda ante juez árbitro

Normas Aplicables

El procedimiento arbitral se encuentra regulado en los artículos 628 al 644 del Código de Procedimiento Civil y los artículos 222 al 243 del Código Orgánico de Tribunales.


Tramitación

Para proceder a deducir la demanda en juicio arbitral se hace necesario previamente su designación por la justicia ordinaria, salvo que la cláusula compromisoria lo haya individualizado, y asumir el arbitraje mediante juramento. Una vez realizada dicha gestión el árbitro deberá citar a un primer comparendo entre las partes, en el que se va determinar el procedimiento a seguir.

La tramitación va a depender de la clase de árbitro nombrado, si se nombró un árbitro de derecho  la tramitación se ajustara a las mismas reglas que la ley establece para los jueces ordinarios, solo varía en cuanto a las siguientes materias:

1. Notificaciones, solo se podrá notificar personalmente o por cédula a menos que las partes hayan acordado unánimemente otra forma de notificación.

2. Respecto a los actuarios, la sustanciación del proceso se realizara ante un ministro de fe designado por el árbitro.

3. Respecto a los testigo, carecen el juez árbitro de la facultad de compeler al testigo a declarar.

Si se designó arbitro arbitrador, este tanto en el procedimiento como en su fallo, seguirá las reglas expresadas por las partes en el acto constitutivo del compromiso. Si las partes nada han dicho, se observarán las reglas establecidas para tal efecto en la ley procesal civil.


¿Qué dice la doctrina?

1. Naturaleza jurídica del arbitraje

[En cuanto a su naturaleza jurídica, lo mismo que el compromiso, tiene un doble aspecto: de convención civil -en este caso un contrato- y de pacto procesal. En el segundo aspecto, que es el que interesa a los efectos de resolver el asunto en esta instancia, resulta que la cláusula compromisoria “es un pacto procesal porque tiende a producir efectos procesales, cuales son la derogación de las jurisdicciones ordinarias y la sumisión de las partes a la jurisdicción arbitral, provocando una incompetencia absoluta de todos los tribunales comunes para conocer de los asuntos a que se refiere y determina al respecto la jurisdicción privativa de los tribunales arbitrales que oportunamente se designen] (Aylwin Azócar, Patricio. “El Juicio Arbitral”. Impresora Salesianos, págs. 323 y 324).

2. Cláusula compromisoria

[La cláusula compromisoria es un contrato por el cual las partes sustraen determinados asuntos litigiosos, presentes o futuros, al conocimiento de las jurisdicciones ordinarias y las someten a juicio arbitral. Se trata de una convención de arbitraje pactada sin referencia a un árbitro determinado. Por la cláusula compromisoria las partes renuncian a que ciertos asuntos contenciosos sean resueltos por los tribunales ordinarios y acuerdan someterlos a arbitraje. Sea que nombren para el efecto determinados árbitros, o que no lo hagan, dejan sujetos dichos asuntos a la competencia exclusiva de jueces árbitros: de los designados, o de los que quedan obligados a nombrar si no lo hacen en el mismo acto o si los nombrados faltan por cualquier motivo] (Aylwin Azócar, Patricio. “El Juicio Arbitral”. Impresora Salesianos, pág. 323).

3. Honorarios del árbitro

[Entre nosotros no se discute el derecho del árbitro a cobrar honorarios, derecho revestido de fundamento legal por la aplicación al contrato de compromisario de las reglas del mandato. En todo arbitraje a menos que el compromisario ejerza sus servicios gratuitamente, las partes deben remunerarle su actuación. Los honorarios del árbitro son, en consecuencia, un gasto inherente al juicio arbitral. Este gasto tiene los caracteres de necesario y útil para obtener el fin perseguido por los interesados, cual es la decisión de la controversia por los compromisarios.

Para las partes litigantes los honorarios son, por consiguiente, en esa medida, costas del proceso. Pertenecen a la clase de las costas personales cuyo concepto precisa el inc. final del artículo 139 del CPC. Del mismo modo, la regulación de los honorarios del árbitro se efectúa por un acuerdo entre éste y todas las partes comprometidas, acuerdo que puede existir de antemano o que puede producirse una vez concluido el arbitraje] (Aylwin Azócar, Patricio. “El Juicio Arbitral”. Impresora Salesianos, págs. 364 y 366).

4. Renuncia a recursos en juicio arbitral

[En lo que atañe a la renuncia del recurso de casación en la forma, rige in integrum respecto de los árbitros de derecho el criterio de que ninguna renuncia de este recurso abarca al que se pueda interponer por los vicios de incompetencia y ultrapetita] (Aliaga Grez, Álvaro. “Los Recursos Procesales en el Juicio Arbitral”. Editorial Jurídica de Chile, pág. 115)

5. Renuncia al arbitraje

[Se entenderá renunciado el arbitraje si se entiende concurrida su voluntad en orden a someter el litigio al tribunal ordinario que está conociendo de aque] (Vásquez Palma, María Fernanda. “Arbitraje en Chile”. Abeledo Perrot-Legal Publishing Chile, pág. 379).