Sumario:

Podemos afirmar que se habrá cesado en la tramitación del juicio cuando, existiendo la posibilidad de que las partes del proceso realicen actos procesales útiles a la prosecución del mismo, omiten toda gestión o actuaciones tendientes a preparar los elementos que permiten llegar al estado de sentencia. Por consiguiente, sólo cabe decir que todas las partes de un juicio han cesado en su prosecución, cuando teniendo los medios conducentes para instar por la terminación del pleito se niegan a utilizarlos, sea por negligencia u otra causa dependiente de su voluntad…” ( Del Abandono del Proceso, Alma Wilson Gallardo, página 20, Editorial Jurídica de Chile).

En la especie, debemos considerar que la sola circunstancia que se haya dictado una resolución citando a las partes a una audiencia de conciliación, que se ordenó notificar por cédula, no es suficiente para que se pueda entender interrumpido el plazo para el computo del abandono de procedimiento, toda vez que, conforme a lo dispuesto en el artículo 38 del Código de Procedimiento Civil, las resoluciones judiciales sólo producen efecto en virtud de la notificación que de ellas se hace con arreglo a la ley. Ahora bien, atendido que la actora nada hizo para que la aludida resolución fuera notificada en los términos ordenados por el tribunal, debemos entender que cesó en la prosecución del juicio, cumpliéndose así los presupuestos para la declaración de abandono del procedimiento.


Santiago, veintiocho de julio de dos mil quince.
VISTO:
En estos autos Rol N° 5083-2013, seguidos ante el Tercer Juzgado Civil de Temuco, procedimiento ordinario de nulidad de contrato, caratulados “Cziscke Oyharcabal Yenny Astrid con Aravena Toro Euclide y otro”, por resolución de seis de junio de dos mil catorce, escrita a fojas 49, el tribunal de primer grado acogió el incidente deducido y declaró abandonado el procedimiento de autos.
Apelada dicha determinación por la parte demandante, una de las Salas de la Corte de Apelaciones de Temuco, por resolución de veinticuatro de octubre de dos mil catorce, que se lee a fojas 76, confirmó dicha decisión.
En contra de esta última sentencia, a fojas 78, la demandante interpuso recurso de casación en el fondo, ordenándose traer los autos en relación a fojas 93.
CONSIDERANDO:
PRIMERO: Que el recurrente, fundamentando su solicitud de nulidad sustancial, expresa que al declararse el abandono del procedimiento, se ha vulnerado lo preceptuado en el artículo 152 del Código de Procedimiento Civil; y los artículos 19 y 22 del Código Civil.
Desarrollando su impugnación explica que dicha infracción se produce porque contrariamente a lo sostenido por los jueces del fondo la última resolución dictada en gestión útil no es la de fecha 23 de octubre de 2013, donde se tuvo por evacuado el traslado de la dúplica, toda vez que su representada presentó con fecha 12 de abril y 4 de mayo escritos pidiendo que se citara a una audiencia de conciliación, respecto de los cuales se dictó la resolución.
Arguye que la ley no exige que la gestión útil sea notificada a las partes para interrumpir el plazo de seis meses. Afirma que la inactividad de las partes debe estar reflejada en el procedimiento, estimándose como acto interruptor de la caducidad de la instancia todo acto procesal válido, de los que genérica o específicamente estén previstos por la ley y que integran el procedimiento. En consecuencia, reclama que la actividad desplegada por su parte con fecha 12 de abril de 2014 resulta idónea para provocar la interrupción del plazo del abandono del procedimiento, pues está revestida de utilidad y trascendencia en el orden al avance de la litis.
Estima que los jueces al razonar del modo en que lo hicieron han desatendido el tenor literal del artículo 152 del Código de Procedimiento Civil, infringiendo también las normas que regulan la interpretación de la ley.
Concluye el recurrente que, de haberse dado correcta aplicación a las citadas normas, debió rechazarse la solicitud de abandono del procedimiento, pidiendo, en definitiva, se invalide la sentencia y se dicte una de reemplazo que rechace los incidente de abandono del procedimiento, con costas;
SEGUNDO: Que para una adecuada inteligencia del asunto y resolución del recurso de casación en el fondo interpuesto, cabe tener presente los siguientes antecedentes del proceso:
a.- En el mes de agosto del año 2013, compareció doña Yenny Astrid Eduarda Czichke Oyharcabal, quien dedujo demanda en juicio ordinario de nulidad de contrato en contra de don Euclide Aravena Toro y don Carlos Hernán Reyes Hernández, solicitando, en definitiva, se declare la nulidad relativa del acto jurídico consistente en el contrato de adjudicación en remate suscrito mediante escritura pública de fecha 12 de mayo de 2009, en la Notaría de Temuco de don Jorge Tadres Hales, relativo a los bienes raíces consistentes en la Parcela (Resto) Número 8 y Parcela Número 13, ambas del Proyecto de Parcelación el Cardal, ubicado en la Provincia de Cautín, Comuna de Lautaro.
b.- Después de evacuar las partes los trámites de de rigor, el tribunal con fecha 23 de octubre de 2013 tuvo por evacuado el traslado de la dúplica. A continuación, el 6 de noviembre de 2013 se tuvo presente la designación de abogado patrocinante y apoderado por parte del demandado Euclide Aravena Toro.
c.- La parte demandante, mediante presentación de 12 de abril de 2014 solicitó se citara a las partes a audiencia de conciliación y por resolución de 16 de abril del mismo año se fijó una audiencia para tales efectos para el día 5 de mayo de 2014.
d.- Posteriormente la demandante el 4 de mayo de 2014, nuevamente solicitó se fijara una nueva fecha para la audiencia de conciliación, a lo que el 7 de mayo del mismo año se dio lugar fijando la audiencia de conciliación para el día 22 de mayo de 2014, ordenándose notificar dicha resolución por cédula. Consta que el 7 de mayo de 2014 se notificó esta última resolución por el estado diario.
e.- A continuación, mediante presentación de 22 de mayo de 2014, el demandado dedujo incidente de abandono del procedimiento, postulando que en la especie concurren los requisitos previstos en el artículo 152 del Código de Procedimiento Civil, desde que la última gestión útil realizada es la de fecha 6 de noviembre de 2013.
f.- El traslado conferido al aludido incidente no fue evacuado por la parte demandante.
TERCERO: Que según se ha dejado consignado, la sentencia impugnada, que confirmó la decisión de primer grado que acogió el incidente de abandono de procedimiento interpuesto por el demandado, estimó que concurre el término legal de seis meses de inactividad de las partes en el proceso, contado desde la resolución de 23 de octubre de 2013, mediante la cual se tuvo por evacuado el trámite de la dúplica, a la data en que se solicitó el abandono del procedimiento, teniendo para ello en consideración que las presentaciones realizadas en ese intertanto por la demandantes –solicitud de día y hora para audiencia de conciliación -, no tienen el mérito de agilizar el procedimiento y avanzar en la etapa procesal respectiva al no haberse notificado a las partes resoluciones recaídas en dicha solicitud , por lo que no pueden considerarse gestiones útiles que interrumpan el plazo de abandono del procedimiento;
CUARTO: Que el fundamento del recurrente para impugnar por la vía de la nulidad la decisión de los jueces de fondo se construye sobre la base de sostener que las presentaciones efectuadas el 12 de abril y 4 de mayo de 2014 mediante las cuales solicitó al tribunal que citara a las partes a la audiencia de conciliación, constituyen una diligencia útil realizada por su parte antes de haberse cumplido el término de seis meses que prescribe la ley.
QUINTO: Que para dilucidar lo anterior es menester tener presente lo dispuesto en el artículo 152 del Código de Procedimiento Civil, en orden a que el procedimiento se entiende abandonado cuando “todas las partes que figuran en el juicio han cesado en su prosecución durante seis meses, contados desde la fecha de la última gestión útil para dar curso progresivo a los autos”.
En el análisis de la expresión “cesación” de las partes en la prosecución del juicio, la doctrina la asimila al silencio en la relación jurídica, a la inactividad de las partes, motivada por su desinterés en obtener una decisión de los tribunales del conflicto sometido a su conocimiento. Sin embargo, tal pasividad debe ser culpable, esto es, advirtiendo y aceptando el interesado las consecuencias perjudiciales que se derivarán de su desidia, no obstante lo cual nada hace por activar el procedimiento. En este caso el comportamiento es voluntariamente omisivo, pudiendo la parte interesada- el actor- representarse o no el resultado perjudicial, confiado en que éste no se producirá o aceptándolo, es decir, esta exigencia se cumple cuando las partes, enteradas del estado de la causa y gravitando sobre ellas la carga- entendida como el ejercicio de un derecho en el logro del propio interés- de instar por su progresión, nada hacen en tal sentido.
Cabe tener presente que la voz “ prosecución” , en su sentido natural, equivale a la “ acción de proseguir” y ésta es definida como “ seguir, continuar, llevar adelante lo que se tenía empezado” ( Diccionario de la Lengua Española, 22ª Ed) ligado a la noción de litigio o juicio, dicho vocablo refiere al dinamismo que las partes interesadas imprimen al avance del pleito hacia su resolución y se reconoce en la actitud materializada en actos procesales “ al constituirse, modificarse, impulsarse o definirse una relación procesal ( Jerónimo Santa María Balmaceda, citado por Carlos Stoeherel Maes en “ De las Disposiciones comunes a todo procedimiento y de los incidentes”, Editorial Jurídica de Chile, pag. 195).En otras palabras, la connotación dinámica del proceso exige el avance inexorable de los actos de procedimiento hacia la sentencia, sin que ello pueda verse afectado por retrocesos o atrasos injustificados.
En estas condiciones, la parte ha de estar en situación de interrumpir efectivamente esta suspensión en la tramitación del procedimiento o ha de haber realizado todo lo que la ley le requiere para dejarlo en condiciones de que el conflicto sea decidido por el órgano jurisdiccional. Así, debe estar en circunstancias que le permitan sacar de la inactividad el procedimiento y de impulsarlo a su término por medio de actuaciones útiles a tal fin, las que no deberán consistir en la repetición de presentaciones que en nada contribuirán a ponerle término.
Podemos afirmar que se habrá cesado en la tramitación del juicio cuando, existiendo la posibilidad de que las partes del proceso realicen actos procesales útiles a la prosecución del mismo, omiten toda gestión o actuaciones tendientes a preparar los elementos que permiten llegar al estado de sentencia. Por consiguiente, sólo cabe decir que todas las partes de un juicio han cesado en su prosecución, cuando teniendo los medios conducentes para instar por la terminación del pleito se niegan a utilizarlos, sea por negligencia u otra causa dependiente de su voluntad…” ( Del Abandono del Proceso, Alma Wilson Gallardo, página 20, Editorial Jurídica de Chile).
SEXTO: Que en la especie, debemos considerar que la sola circunstancia que se haya dictado una resolución citando a las partes a una audiencia de conciliación, que se ordenó notificar por cédula, no es suficiente para que se pueda entender interrumpido el plazo para el computo del abandono de procedimiento, toda vez que, conforme a lo dispuesto en el artículo 38 del Código de Procedimiento Civil, las resoluciones judiciales sólo producen efecto en virtud de la notificación que de ellas se hace con arreglo a la ley. Ahora bien, atendido que la actora nada hizo para que la aludida resolución fuera notificada en los términos ordenados por el tribunal, debemos entender que cesó en la prosecución del juicio, cumpliéndose así los presupuestos para la declaración de abandono del procedimiento.
SEPTIMO: Que, por su parte, atendido el claro tenor literal de la norma del artículo 152 del Código de Procedimiento Civil, antes analizada, no se divisa de qué forma podría haberse vulnerado las disposiciones de los artículos 19 y 22 del Código Civil, por todo lo cual el arbitrio de nulidad impetrado no podrá prosperar.
Y visto, además, lo dispuesto en los artículos 764, 766, 767 y 782 del Código de Procedimiento Civil, se rechaza el recurso de casación en el fondo interpuesto por el abogado Alfonso Eduardo Podlech Delarze, en representación de la demandante, en lo principal de fojas 78, en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de Temuco, de fecha veinticuatro de abril de dos mil catorce, que se lee a fojas 76, la que, en consecuencia no es nula.
Acordada con el voto en contra de los ministros señor Guillermo Silva y señora Rosa María Maggi, quienes estuvieron por acoger el recurso de casación, invalidar la sentencia interlocutoria impugnada y dictar una de reemplazo que niegue lugar al incidente por estimar que se ha incurrido en infracción del artículo 152 del mismo cuerpo normativo, con influencia sustancial en lo dispositivo del fallo, por las consideraciones siguientes:
a.- La declaración de abandono del procedimiento se plantea basada en la inactividad procesal de ambas partes por espacio de más de seis meses, alegando el incidentista que la última gestión útil realizada en autos corresponde a la de fecha 6 de noviembre de 2013, fecha desde la cual computa el plazo respectivo, negando toda trascendencia y valor interruptivo a las gestiones efectuadas con posterioridad a esta última fecha, por no tener ninguna de ellas el efecto de dar impulso procesal a la causa.
b.- La decisión impugnada acoge la tesis sustentada por el demandado, considerando el plazo transcurrido desde el 23 de octubre de 2013 hasta la fecha en que se solicitó el abandono del abandono del procedimiento, haciendo abstracción de todas las resoluciones pronunciadas en el tiempo intermedio por haber recaído en gestiones que no permitirían progresar el juicio hacia la etapa probatoria. No considera, sin embargo, que el demandante solicitó en dos oportunidades al tribunal que citara a las partes a una audiencia de conciliación, interrumpiendo con las presentaciones de fecha 12 de abril y 4 de mayo de 2014, el plazo en referencia.
c.- Es claro que no cualquier gestión podrá considerarse idónea para interrumpir el cómputo del plazo necesario para el abandono, pues sólo tendrán ese carácter aquellas gestiones que sirvan “para dar curso progresivo a los autos”, es decir, las peticiones que den progresión al juicio, que lo hagan avanzar hacia la resolución del conflicto, en fin, que sean provechosas a los fines perseguido por los litigantes, y no hay duda que la actividad desplegada por el actor al solicitar que el tribunal cite a las partes a una audiencia de conciliación, tiende a demostrar la veracidad de los hechos que sustentan su demanda y constituye manifestación inequívoca de su voluntad e interés en proseguir el juicio. Luego, al 12 de abril de 2014, en que el actor pidió que se fijara la audiencia antes indicada, no se había aún enterado el plazo de seis meses, contado desde el 6 de noviembre de 2013, oportunidad en la cual el demandado situó la última gestión útil al interponer el incidente de abandono del procedimiento.
d.- Aun cuando la resolución que fijó la referida audiencia no fue notificada a la parte demandada hasta el 19 de mayo de 2014, lo cierto las peticiones efectuadas por la actora constituyen gestiones útiles que interrumpen el plazo del artículo 152 del Código de Procedimiento Civil.
Desde hace un tiempo se ha considerado como momento procesal de inicio del cómputo del plazo, la fecha de la última resolución recaída en alguna gestión útil y no la fecha de notificación de la misma, haciendo excepción, en apariencia, al principio establecido en el artículo 38 del Código de Procedimiento Civil.
Se dice en apariencia, porque tanto la doctrina como la jurisprudencia, mayoritariamente, han afirmado y resuelto que “no se deben confundir los efectos que una resolución pueda o no producir, en lo que a su cumplimiento concierne, con su realidad misma en los autos, como punto de partida para el cómputo de un plazo”. Distinto es el caso en que dictada una resolución las partes nada hacen para que ella se lleve a efecto por el tiempo del abandono, pues en esa situación su inactividad en impulsar dicha comunicación es sancionada con la perención, pero esta última situación no se ha producido en esta causa (El Abandono del Procedimiento en el Código de Procedimiento Civil, Doctrina y Jurisprudencia, Rodrigo Ramírez Herrera, páginas 207 y 298; Fallos del Mes N° 31, página 86).
Redacción a cargo del Abogado Integrante Sr. Juan Figueroa V, y la disidencia del Ministro Sr. Guillermo Silva G.
Regístrese y devuélvase.
N° 905-2015.
Pronunciado por la Primera Sala de la Corte Suprema, por los Ministros Sres. Patricio Valdés A., Guillermo Silva G., Sra. Rosa Maggi D. y Abogados Integrantes Sres. Álvaro Quintanilla P. y Juan Figueroa V.
No firman los Abogados Integrantes Sres. Quintanilla y Figueroa, no obstante haber concurrido a la vista del recurso y acuerdo del fallo, por estar ambos ausentes.
Autorizado por la Ministro de fe de esta Corte Suprema.
En Santiago, a veintiocho de julio de dos mil quince, notifiqué en Secretaría por el Estado Diario la resolución precedente.