Sumario:

Queda de manifiesto que tanto la ejecutante como el recurrente realizaron gestiones útiles en esta Corte para dar curso progresivo a los autos, dentro del período en que la ejecutada alega que existió inactividad de ambas partes. En efecto, la petición de abandono del procedimiento se basa en que las partes habrían estado inactivas por un lapso superior a seis meses. Los apoderados de los demandantes se hicieron parte y solicitaron alegatos, ambos en la misma fecha, el 13 de marzo de 2008. La relevancia de tales diligencias – para efectos del abandono pedido – es evidente, toda vez que de no comparecer el recurrente dentro de plazo, el recurso debe declararse desierto, por lo que la única forma de darle curso progresivo es haciéndose parte.


Santiago, veintisiete de enero de dos mil diez.
Vistos:
En causa rol 4808-2004 del Sexto Juzgado Civil de Santiago, sobre cobro de gastos comunes en procedimiento ejecutivo, con fecha veinticuatro de octubre de dos mil seis, se dictó sentencia a fojas 60, que dio lugar a la demanda deducida por Guillermo López Navea, en representación de la Comunidad Edificio República de Cuba 1489, en contra de Inmobiliaria El Roble Limitada, representada por Antonio Hortal Arasanz.
En contra de dicha sentencia la demandada dedujo recurso de casación en la forma y apelación, el primero de los cuales se plantea basado en la causal quinta del artículo 768 del Código de Procedimiento Civil, en relación con lo dispuesto en el artículo 170 N°4 del mismo cuerpo legal.
Concedidos ambos recursos y elevados ante esta Corte, se trajeron los autos en relación.
Encontrándose los autos en esta Corte para el conocimiento de los recursos antes mencionados, la demandada pidió ante el juez a quo que se declarara el abandono del procedimiento, alzándose en contra de la resolución de fecha once de noviembre de dos mil ocho que no dio lugar a ello y que rola, compulsada, a fojas 120.
Por reunirse los presupuestos del artículo 66 del Código Orgánico de Tribunales, con fecha veinticinco de junio de dos mil nueve, se ordenó que estos últimos autos se acumularan materialmente a la causa en que se tramitan los recursos de casación y apelación antes señalados.
Considerando:
A.- En cuanto al recurso de Casación en la Forma.
1°) Que la causal de invalidación formal planteada, se hace consistir en que el fallo no consignaría los fundamentos de derecho de lo decidido, toda vez que, según manifiesta el recurrente, se limita rechazar las excepciones a la ejecución opuestas porque no se habría indicado el numeral del artículo 464 del Código de Procedimiento Civil en que se basan, sin analizarlas con detención. Sostiene que el formulismo excesivo no es propio de nuestro ordenamiento jurídico y que de haberse efectuado el análisis correspondiente sus defensas debieron haber sido acogidas.
2°) Que, del examen de la sentencia impugnada se desprende que, si bien en el motivo segundo se consignan todas las excepciones opuestas por la ejecutada, observando el sentenciador que en ninguna de ellas se expresa a cual de las que contempla nuestro ordenamiento legal corresponden, en los motivos cuarto a octavo, analiza cada una de las excepciones, haciéndose cargo de los argumentos esgrimidos por la defensa. En consecuencia y sin perjuicio que la recurrente pueda discrepar del criterio expresado en el fallo para desestimar las excepciones opuestas, no existe mérito para acoger la causal de nulidad invocada, por lo cual el recurso no puede prosperar.
B.- En cuanto al recurso de apelación de la sentencia definitiva:
3°) Que los argumentos esgrimidos en el recurso de apelación del primer otrosí de fojas 68, no son suficientes para alterar lo que se ha decidido por el juez a quo.
C.- En cuanto al recurso de apelación del incidente de abandono de procedimiento:
4°) Que, con el mérito de los antecedentes que obran en autos, queda de manifiesto que tanto la ejecutante como el recurrente realizaron gestiones útiles en esta Corte para dar curso progresivo a los autos, dentro del período en que la ejecutada alega que existió inactividad de ambas partes. En efecto, la petición de abandono del procedimiento se basa en que las partes habrían estado inactivas por un lapso superior a seis meses, que corre entre el día 10 de marzo de 2008 y la fecha de presentación del mencionado escrito, el día 11 de septiembre de 2008; no obstante, se aprecia que a fojas 78 y 79 de los autos originales que subieron a esta Corte, los apoderados de la ejecutante y del ejecutado (recurrente), Ana María Mendoza y Carlos Navarro, respectivamente, se hicieron parte y solicitaron alegatos, ambos en la misma fecha, el 13 de marzo de 2008. La relevancia de tales diligencias – para efectos del abandono pedido – es evidente, toda vez que de no comparecer el recurrente dentro de plazo, el recurso debe declararse desierto, por lo que la única forma de darle curso progresivo es haciéndose parte.
5°) Que, el juicio ejecutivo ha de considerarse como un solo todo, de manera que la actividad desplegada por las partes en segunda instancia, para dar curso a la apelación de la sentencia definitiva, es suficiente para entender que se han continuado realizando gestiones útiles en el juicio, lo que impide hacer lugar al abandono de procedimiento solicitado.
Y visto, además, lo dispuesto en los artículos 186 y siguientes,
200, 201, 202 y 774 del Código de Procedimiento Civil, se decide:
A.- Se desestima el recurso de casación en la forma interpuesto en el primer otrosí de fojas 68;
B.- Se confirma la sentencia apelada de veinticuatro de octubre de dos mil seis, escrita a fojas 60.
C.- Se confirma la resolución de once de noviembre de dos mil ocho, escrita a fojas 120 de las compulsas acompañadas.
Regístrese y devuélvase.
Redacción de la abogada integrante señora Muñoz.
N°1090 – 2008. (Acumulado Ingreso N° N°8068 – 2008).
Pronunciada por la Tercera sala de esta I. Corte de Apelaciones de Santiago, integrada por los Ministros Lamberto Cisternas Rocha y Joaquín Billard Acuña y por la abogado integrante Andrea Muñoz Sánchez.