La ineptitud del libelo como excepción dilatoria y en el juicio ejecutivo ha generado una interesante casuística que a continuación se describe y analiza.

1.- Objeto de la excepción

La jurisprudencia ha señalado que para que proceda excepción de ineptitud del libelo es necesario que sus defectos la hagan ininteligible, vaga o mal formulada

Para que proceda la excepción de ineptitud del libelo es necesario que el o los requisitos legales ausentes de la demanda ejecutiva sean de aquellos que la hagan inepta, o sea, mal formulada, ininteligible o vaga respecto de las personas o de la causa de pedir o de la cosa pedida, de modo que se afecte el derecho de la contraparte a poder defenderse, por la incomprensión de la misma”. Ello en relación con que lo que se cautela con esta excepción es el derecho a defensa producto de la incomprensión de qué es lo que se demanda (Corte de Apelaciones de Santiago, 8 de noviembre de 2016, Rol 8075-2016).

Se ha fallado, asimismo, que las excepciones dilatorias no se pueden fundar en aspectos de fondo de la controversia. Así en fallo del 18 de enero de 2008, Rol 7340-2006, la Corte de Apelaciones de Santiago señaló que las excepciones dilatorias son aquellas que tienden a corregir el procedimiento, sin afectar el fondo de la acción deducida. En consecuencia, todas las alegaciones que busquen fundar alguna de las excepciones contenidas en el artículo 303 del Código de Procedimiento Civil, deben decir relación con aspectos formales del procedimiento y no respecto a asuntos de fondo, los que por su naturaleza, requieren de un proceso de lato conocimiento en el cual las partes puedan presentar pruebas, formular alegaciones, y en definitiva, presentar antecedentes a fin de que el tribunal se pronuncie sobre la materia sometida a su conocimiento.

Añade la sentencia en análisis que las excepciones dilatorias no buscan un pronunciamiento respecto al fondo del asunto controvertido, razón por la cual el legislador ha establecido que la oportunidad procesal para presentarlas, al menos en el juicio ordinario, es el término para contestar la demanda, plazo que además es fatal.

En consecuencia, la circunstancia que la oportunidad en que deben ser alegadas es anterior a la etapa de la prueba de los hechos materia del juicio, viene a reafirmar la conclusión de que por medio de las excepciones dilatorias sólo se pueden atacar aspectos formales que no digan relación directa con el fondo del asunto debatido.

2.- Ineptitud del libelo no se puede fundar en el domicilio del demandado

Demandada opuso la excepción de ineptitud del libelo por falta de algún requisito legal en el modo de proponer la demanda, esto en relación al Nº 2 del artículo 254 del citado código, en cuanto aquélla debe contener el domicilio del demandante y de la persona que lo represente, lo que no se cumpliría en el caso de autos, porque se trata de un domicilio designado ” para estos efectos “, lo que importa que no se trata del domicilio real de estas personas que es lo que interesaría a la ley en esta materia.

La demandante respondió el traslado pidiendo el rechazo de esta excepción, basado en la pluralidad de domicilios para distintos efectos que contempla la ley (civil, político, tributario, etc.), citando jurisprudencia que avalaría su posición y especialmente, el artículo 49 del Código de Procedimiento Civil que permitiría la designación de un domicilio especial para efectos procesales.

El domicilio de las partes puede interesar para efectos que se proyectan al interior del proceso como para efectos ajenos al proceso. El artículo 254 Nº 2 del Código de Procedimiento Civil no distingue, y sin duda que un domicilio designado en la forma que establece el artículo 49 del recién mencionado código, satisface al menos los primeros, por lo que se estima que el libelo cumple a este respecto con la exigencia legal (Corte de Apelaciones de Santiago, 8 de agosto de 2008, Rol 2275-2007).

3.- Simple error irrelevante en identificación de una de las partes no da lugar a excepción de ineptitud del libelo

La actora solicita el rechazo de la excepción porque tratándose de una sociedad de responsabilidad limitada, la demandada está correctamente individualizada.

La excepción debe ser desestimada porque lo que constituye la excepción dilatoria del N° 4 del artículo 303 del Código de Procedimiento Civil es la falta de uno de los requisitos señalados en el artículo 254 del mismo texto legal, y, como se puede comprobar el nombre de la incidentista aparecía claramente en la demanda.

Cabe señalar además que el hecho de haber antepuesto el vocablo sociedad al nombre de una de las demandadas, no hizo que el libelo careciera de idoneidad o aptitud para cumplir su cometido (Corte de Apelaciones de Concepción, 2 de mayo de 2008, Rol 4039-2006).

4.- Excepción de ineptitud del libelo no requiere prueba

La excepción dilatoria de ineptitud del libelo se funda en deficiencias que el ejecutado atribuye a la demanda por no cumplir las exigencias del número dos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, cuestión jurídica que no requiere de prueba toda vez que su resolución se hará a partir del simple análisis del libelo que la contiene.

Tratándose entonces de un punto de derecho no correspondía recibir a prueba la excepción opuesta, de modo tal que el sentenciador no faltó a un trámite esencial ya que éste no era procedente (Corte de Apelaciones de Santiago, 14 de junio de 2006, Rol 2669-2001).

5.- Resolución que acoge modificaciones hechas en virtud de excepción de ineptitud del libelo no es apelable

Entendiendo que la presentación de 27 de agosto de 2018 de la demandante tiene por objeto subsanar los vicios que presentaba el libelo, teniendo el Tribunal por cumplido lo ordenado por resolución de fecha 28 de agosto del actual, correspondía dar curso progresivo a los autos, por lo que la naturaleza jurídica de la resolución recurrida es un decreto que no altera la sustanciación regular del procedimiento, motivo por el cual no es apelable (Corte de Apelaciones de Valparaíso, 9 de octubre de 2018, Rol 2234-2018).

6.- Ineptitud del libelo en juicio ejecutivo

a) Requisitos de la excepción de ineptitud del libelo en juicio ejecutivo

En relación a la excepción de ineptitud del libelo, el artículo 464 N° 4 del Código de Procedimiento Civil señala: “La oposición del ejecutado sólo será admisible cuando se funde en alguna de las excepciones siguientes: 4ª. La ineptitud del libelo por falta de algún requisito legal en el modo de formular la demanda, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 254”.

Por su parte, el artículo 254 N° 4 del aludido texto legal prevé: “La demanda debe contener: 4°. La exposición clara de los hechos y fundamentos de derecho en que se apoya”.

Al tenor de las normas antes indicadas, para que proceda la excepción de ineptitud del libelo es necesario que el requisito legal ausente de la demanda ejecutiva sea de aquellos que la hagan inepta, o sea, mal formulada, ininteligible o vaga respecto de las personas o de la causa de pedir o de la cosa pedida. Así, cuando la sentencia dictada por el juez de la instancia expresa que la demanda ejecutiva contiene una exposición suficientemente clara de los hechos en que ella se apoya y que las omisiones que el demandado reclama no hacen ininteligible ni vaga la exposición de los hechos, se está calificando la acción de acuerdo con los hechos que las partes exponen (Corte Suprema, Primera Sala, 17 de diciembre de 2014, Rol 25430-2014. En el mismo sentido, misma Corte y Sala, 13 de octubre de 2014, Rol 23106-2014).

b) Debe estar fundada en hechos graves o importantes

La jurisprudencia de nuestros tribunales ha manifestado históricamente sobre la materia que “La excepción de ineptitud del libelo, contemplada en el artículo 464 Nº 4 del Código de Procedimiento Civil, es procedente si está justificada por hechos graves o importantes; pero no lo es cuando se funda en circunstancias o aspectos irrelevantes o de escasa significación.

Para que proceda la excepción de ineptitud del libelo es necesario que el requisito legal ausente de la demanda ejecutiva sea de aquellos que la hagan inepta, o sea, mal formulada, ininteligible o vaga respecto de las personas o de la causa de pedir o de la cosa pedida (Corte Suprema, Primera Sala, 20 de abril de 2011, Rol 1193-2011).

En el mismo sentido, se ha señalado que en cuanto a la excepción de ineptitud del libelo por falta de algún requisito legal en el modo de formular la demanda, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y en relación a la denuncia que sostiene la infracción del artículo 464 N° 4 del mismo cuerpo normativo, es pertinente reflexionar que la jurisprudencia de nuestro tribunales ha manifestado históricamente sobre la materia que la excepción de ineptitud del libelo, contemplada en el artículo 464 Nº 4 del Código de Procedimiento Civil, es procedente si está justificada por hechos graves o importantes; pero no lo es cuando se funda en circunstancias o aspectos irrelevantes o de escasa significación (Corte Suprema, Primera Sala, 11 de marzo de 2015, Rol 24208-2014).

c) No señalar en la demanda que se siga adelante con la ejecución no la hace inepta

De la revisión de los antecedentes y especialmente de la lectura de la demanda se constata que la inobservancia en que se pudo incurrir por el actor al no completar la última frase de lo principal del escrito de fojas 2 no configura la excepción que se ha deducido por la recurrente. En efecto, un libelo se considera inepto, en virtud de lo que prevé la regla 4ª del artículo 464 del Código de Procedimiento Civil, por falta de algún requisito legal en el modo de formular la demanda en conformidad a lo dispuesto en el artículo 254 del mismo cuerpo normativo, precepto que, a su vez, establece el contenido de aquélla. En consecuencia, el haber omitido el demandante señalar en su libelo que se debe ordenar seguir adelante con la ejecución, no transforma la demanda en ininteligible o vaga, desde que no ha privado al ejecutado de comprender su contenido y el procedimiento al cual se encuentra sometido, haciendo sustentable la excepción planteada por las ejecutadas y sin que se le haya, por cierto, irrogado algún perjuicios al demandado, quien ha procedido a enarbolar la excepciones que estimó conducentes (Corte Suprema, Primera Sala, 21 de junio de 2013, Rol 4273-2011).

d) No existe ineptitud del libelo en juicio ejecutivo de cobro de derecho municipales si error es intrascendente

La ineptitud del libelo, es pertinente señalar que invariablemente se ha resuelto que sólo es procedente acogerla si se está en presencia de deficiencias o defectos tales que hagan ininteligible, vaga y mal formulada la demanda, sin que sea posible comprenderla y llevar a cabo una adecuada defensa. En efecto, la jurisprudencia de nuestros tribunales ha manifestado históricamente que la excepción de ineptitud del libelo, contemplada en el artículo 464 Nº 4 del Código de Procedimiento Civil, es procedente si está justificada por hechos graves o importantes pero no lo es cuando se funda en circunstancias o aspectos irrelevantes o de escasa significación.

Si bien es correcto que la demanda ejecutiva se refiere a 36 certificados emitidos por el Secretario Municipal conforme al artículo 47 de la Ley de Rentas Municipales, en circunstancias que se acompaña sólo uno, lo cierto es que tal defecto resulta intrascendente pues lo relevante es que el título acompañado contiene la certificación de la deuda de los 36 periodos que han sido demandados, por lo que se está en presencia de un error intrascendente, desde que el Secretario Municipal puede emitir un certificado que contenga todos los periodos adeudados o puede emitir un certificado por cada periodo, sin que ello afecte a la ejecución. Sin perjuicio de lo anterior, se debe consignar, además, que tampoco es efectivo que la demanda ejecutiva se refiera a 36 certificados con numeración distinta, pues la columna en que se exponen los periodos morosos se inicia con el número del certificado, señalando para los 36 periodos que el certificado es el Nº 85, que es aquel que ha sido acompañado como título ejecutivo (Corte Suprema, Tercera Sala, 7 de abril de 2014, Rol 469-2014).

e) Error formal en contenido de suma de escrito no da lugar a ineptitud del libelo de demanda. Allanamiento

El fundamento de la ineptitud del libelo, se basa en un error formal contenido en la suma del escrito de demanda, esto es, en haberse dado cumplimiento de manera insatisfactoria a lo dispuesto en el artículo 30 del Código de Procedimiento Civil, al no coincidir el orden de la suma del escrito con el contenido del mismo, falta de coincidencia que en todo caso no afectó a lo principal del mismo, en el que se contenía precisamente el desarrollo de la demanda ejecutiva y es precisamente este aspecto en el que incide el allanamiento del actor, pero en caso alguno a reconocer una infracción al artículo 254 del Código de Procedimiento Civil.

En consecuencia, no obstante “el allanamiento” del ejecutante, teniendo en consideración que los fundamentos de la excepción de ineptitud del libelo no dicen relación con los hechos que pueden configurar dicha excepción de conformidad con lo dispuesto en el N°4 del artículo 464 del Código de Procedimiento Civil, y tal como se indicó, no diciendo relación dicho allanamiento con el cumplimiento de tales requisitos, procede desestimar la excepción en comento (Corte de Apelaciones de Santiago, 27 de junio de 2014, Rol 4864-2013).

f) No existe sentencia absolutoria si demanda ejecutiva fue declarada inapta. Interrupción de la prescripción

Por mandato del artículo 465 del Código de Procedimiento Civil, las excepciones señaladas en su artículo 464 deben ser deducidas en un mismo escrito, aún cuando entre ellas existan alguna, como la que se opuso en esa ocasión, de naturaleza puramente dilatoria, debiendo emitirse pronunciamiento sobre todas ellas en la sentencia definitiva que se dicte. Así aconteció y fue por ello que estimándose que el libelo era inepto no se siguió adelante con la ejecución, debiendo el actor renovar su acción, como expresamente lo permite el artículo 477 del mismo texto legal.

Así las cosas no resulta posible entender que en la especie existió una sentencia absolutoria, puesto que ningún pronunciamiento hubo que liberara al ejecutado de la obligación de pago cuyo cumplimiento se reclamaba. Nada se dijo sobre la vigencia de la deuda o su extinción por algún modo legal, sino tan solo que la demanda era confusa y vaga, careciendo su parte petitoria de precisión, cuestiones todas meramente formales y que en modo alguno importan un pronunciamiento sobre el fondo de la controversia, que es lo requerido para estimar que se emitió un juicio absolutorio.

En consecuencia, no es pertinente estimar que la interrupción de la prescripción que se produjo en la forma ya dicha no pudo ser alegada por el ejecutante, puesto que la excepción a que se refiere el artículo 2503 antes citado, no se configura en la especie.

Establecido lo anterior, sólo cabe concluir que la excepción de prescripción que se alega por el ejecutado no resulta procedente debiendo ser rechazada (Corte de Apelaciones de Santiago, 27 de junio de 2014, Rol 5355-2013).

g) Ineptitud de libelo en juicio ejecutivo. Error en cuanto a cuota impaga que impide establecer fecha de exigibilidad

La ineptitud del libelo que ha sido acogida, se funda en el hecho de que si bien el ejecutante en su demanda señala que el capital insoluto por cuotas devengadas y no pagadas por el ejecutado son a contar de la cuota n° 8 con vencimiento el dos de octubre de 2012, de la revisión de la tabla de desarrollo acompañada se desprende que la cuota N° 8 vencía en septiembre de 2013 y la N° 9 en octubre del mismo año. Estima que en razón de lo anterior no era posible discernir la oportunidad en la cual el actor imputa la morosidad del ejecutado, esto es, si correspondía a la cuota N° 8 o 9.

A juicio de esta Corte, tal defecto impide establecer los supuestos fácticos en los que se funda la demanda, pues los errores que adolece impiden precisar la fecha en la que se hizo exigible la obligación, por cuanto no resulta claro si la mora se produjo en octubre de 2012, septiembre de 2013 u octubre del mismo año, afectando con ello el derecho de defensa del ejecutado. Esta razón resulta suficiente para acoger la excepción de ineptitud del libelo en los términos resueltos por la jueza a quo (Corte Suprema, Primera Sala, 28 de julio de 2015, Rol 2592-2015).

h) No hay ineptitud del libelo en demanda proveniente de gestión preparatoria judicial llevada a cabo correctamente

La excepción de ineptitud del libelo planteada ha sido adecuadamente rechazada por el tribunal a quo, en cuanto la presente causa se deriva de una gestión preparatoria de carácter judicial, en la que también ha comparecido el ejecutado. En este sentido, debe notarse que el vicio alegado, además, carecería de trascendencia respecto de la parte demandada, puesto que la representación de la parte demandante le consta y se ha seguido el juicio adelante, incluyendo la comparecencia de la representante legal de la ejecutante en dos ocasiones, a absolver posiciones (Corte de Apelaciones de San Miguel, 28 de agosto de 2017, Rol 198-2017).

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